Del cañonazo a la autoayuda: notas sobre violencia de género

Ese día, 25 de noviembre, el ayuntamiento de Vigo había convocado a centros de enseñanza, públicos y privados a celebrar un acto lúdico-reivindicativo con motivo del Día internacional contra la violencia de género (VdG).
Este tablero de libre expresión fue colocado una calle céntrica, para que las y los jóvenes pudieran plasmar su opinión acerca de la violencia de género, sin cortapisas.
La foto del tablón fue tirada a media mañana, por lo que ignoro qué hubiera dado de sí esta tribuna, pero los contenidos no son nada alentadores, ni originales y salvo algún caso, tampoco provocadores; aunque sí ilustrativos, por ejemplo, de la diferente valoración que tienen las chicas y los chicos acerca de la VdG.
Unos simples datos que suscitarían posteriores reflexiones, más pormenorizadas.
Gracias a estas notas, comprobaremos que los chicos salvaguardan la masculinidad de cualquier asomo de machismo. Hablan de los hombres como de los malos de la película; ven los toros desde la barrera.
El violento, los violentos, son seres excepcionales; son malos, la valoración moral prima sobre la idea de justicia.
(un)Hombre que maltrata a una mujer es un cobarde (n.6)
El instinto de posesión tampoco es considerado violencia en los chicos.
Un hombre no maltrata a su mujer. (n.8)
Acusan la superioridad genérica de los hombres sobre las mujeres y sustentan el tópico del respeto sobre el concepto justicia.
Las mujeres también son personas, hay que respetarlas y amarlas (n.12)
Las mujeres sienten el victimismo colectivamente, no son excepcionales y lanzan expresiones exhortativas a sus congéneres (fíjense en el uso de la segunda persona) como estímulo y/o autoayuda.
Yo soy mía (n.1).
Denuncia, basta de humillaciones (n.4)
Vales más de lo que crees (n.14)
Los chicos desvelan una considerable simplicidad léxica, reduciendo el campo semántico del término VdG al sujeto maltratador y al verbo maltratar, algo que indica más que la pobreza de expresión, una deficiente asimilación del asunto que nos ocupa.
¿O será, en el fondo, desinterés, lo que los lleva a repetir sin tino conceptos aprendidos que no repercuten en las mentes propias ni ajenas?
Entre las notas, en grandes tipos (otro aspecto a considerar desde el punto de vista grafológico) dos mensajes que proceden de manos y cerebros más desarrollados: un cañonazo scum
Una recortada por favor (n.10)
Si te levantan la mano, córtasela (n.11)
Resalto, por fin esta nota, a medio camino entre desiderata y consejo de amiga
Eres dueña de tu propio cuerpo
Tú decides cuándo y con quién
Eres libre de vestirte como quieras
tus amigos los eliges tú
No tienen derecho a pegarte (n.13)

DE CANDO A CALIGRAFÍA DEVALOU EN POEMA

De cando os obxectos deron en chamarse poemas

Cantas veces, obnubilada polas ópticas do microscopio con que analizo os documentos, imaxino que as letras se liberan do ductus, deixando un ronsel de fíos do papel para emprenden unha vida de seu, fóra do meu Gabinete.


Imaxino nas caligrafías e obxectos poematizados de Pepe Cáccamo, as novas singraduras das miñas pezas de estudo.
Falando de caligrafía, non podo por máis que festexar a nova páxina dun dos poucos artistas integrais que coñecín nesta vida (do Renacemento para acó) ao escritor, escultor, instalador (artístico, non sei se tamén técnico) Pepe Cáccamo.

Benvida a súa páxina chea de enxeños, divertida, fermosa, pensante.

Por veces sinto o guiño do pintor Urbano Lugrís, con estes poemas (invento un nome para esta técnica?) ultrafísicos; porque levan forma, contido, historia, reminiscencias vitais do artista e de toda unha xeración, ou dúas, ou tres

Deixemos a crítica academicista para plumas máis autorizadas. 

Non sabería cal escoller nesa amalgama de humor, coidado e ritmo.

Parabéns deste Gabinete amigo.

Vuelaplumas caligráfico-periciales

La escritura manuscrita a debate. El caso finlandés

Si naciéramos ahora y viviésemos en Finlandia, todo quedaría solventado.

Cómo hemos cambiado, y no, no es el título de una canción, me refiero a nuestras destrezas escriturales. Atrás quedaba la caligrafía constante, legible, asentada sobre la línea del renglón, con mayor o menor número de florituras.d5122-puntesdeunviajeaginebra
Ahora, hasta nos cuesta leer lo que escribimos, “qué rayos quise poner aquí!?” me comentan a diario.
Algunas personas se jactan de haber perdido la forma correcta de antaño “por culpa de” los apuntes, a base de años de velocidad y síntesis en las aulas universitarias.
Como si escribir “mal” subiese el caché.
Pongamos de ejemplo la exquisita ininteligibilidad (buff, que palabra!) de la letra de los doctores de toda la vida, sobre todo de los varones. “Ya la enterarán en la farmacia”.
Pero es que el oscurantismo parece añadirles un plus de rigor científico. Como si lo indescifrable pasase automáticamente a considerarse sesudo e inteligente (no sólo pasa con la grafía, pero esto es materia para otro artículo).
Digo doctores de-toda-la vida y me viene a la mente D.Manuel Cendón, que leía las enfermedades -sin esoterismos- en la piel, los ojos, o kinéticamente; y prescribía con su plumín los medicamentos en una limpísima letra caligráfica.
No había nada que ocultar; respondía a un impresionante ojo clínico, privilegio de muy pocos, que envidiamos profundamente el común de los mortales, y que, sin duda, se debe al intenso conocimiento y dedicación a la ciencia.
Y yendo al origen del post: en diciembre del pasado año sonaban todas las alarmas, al menos en nuestro ámbito, al imaginar las impredecibles consecuencias de la desaparición de la escritura manual en el sistema académico finlandés.
Sabemos la preeminencia de las decisiones de los países desarrollados sobre los que estamos a la cola, en este caso, a nivel educativo.

AlfredEl asunto no parece ser como figuraba en los titulares y Minna Harmanen, responsable del Instituto Nacional de Educación finlandés, aclaraba que «La escritura a mano no se terminaría y, muy al contrario, se consideraba muy importante para adquirir destrezas y memoria».
En cualquier caso, el alumnado finlandés de primaria, a partir de otroño de 2016, sólo aprenderá a redactar en letras de imprenta, las que conocemos como tipográficas, algo absolutamente coherente en los tiempos que corren.
Si la idea es implementar el aprendizaje, para poder almacenar conocimientos con mayor celeridad, no podemos estar más de acuerdo.
Pero si la escritura solamente se la considera mero trámite, para identificar los tipos con los que habrán de vérselas en las tabletas, podría resultar un retroceso educativo.
Cuántas destrezas quedarán interrumpidas. La escritura es nuestra expresión gráfica, y las palabras de las y los peques son dibujos exquisitos en los que bucear, en los que conocerlas/los, entender su comportamiento e incluso encauzarlo.
Empezamos a escribir y empezamos a pensar, así desde las civilizaciones más antiguas.
La escritura actúa como testigo del gráfico de nuestra mente, por eso su cuerpo, la esbelta ondulación de los trazos, o los aplastamientos de su forma, nos delata.
Con ojo clínico o con estudio y análisis, optamos por la escritura como método de desarrollo cognitivo, reeducador, e incluso como base de datos que permita conocer e incluso anticiparse a las enfermedades de más diverso tipo, siquiátricas, neuromotoras, etc.
Cabe suponer que las autoridades de un país que afronta el asunto de la educación con tanta seriedad como Finlandia, no caerán en despreciar la escritura manual como si se tratase de una manifestación primitiva de una civilización predigital.
No lo creo; estaremos muy al tanto de lo que suceda.

Como dos gotas de agua

Vivimos rodead@s de refranes, respiramos y recurrimos a ellos, para reafirmarnos, identificar o simplificar la realidad circundante; a veces incluso demasiado. Escogiendo uno de ellos, al azar, no siempre “la experiencia es la madre de la ciencia”; con frecuencia, es la culpable del automatismo, la rutina y la indolencia.
A diario visito el parque más frondoso de mi ciudad y nunca me aburre porque no siempre es el mismo; cada momento del año, estación, hora del día, agregan matices diferentes a mi “experiencia naturalística”.
Las ramas desnudas del árbol de las tulipas, con el primer chaparrón del año, lo confirman: en nada se asemejan dos gotas de agua, salvo en la composición química.
El saber popular, fuente incesante de frases lapidarias, genera enormes paradojas que repelen la realidad de las cosas.
En nuestro trabajo pericial, aunque sea de perogrullo, dos gotas de agua no son iguales; dos “n”, en arcada, o en guirnalda, con uno o dos gramas, y etc, tienen su propia génesis y desarrollo, algo que, habitualmente, la persona que escribe, ni se ha parado a pensar. Pero quien falsifica, sí. Aunque esta persona sólo apreciará una escritura huérfana, no sabe ni de dónde viene ni a dónde va.
No se pueden intercambiar los cerebros ni la destreza escritural.
Dos gotas de agua, ¿iguales? Error! 😉
Un lema para escapar del automatismo y la rutina: véase lo que se vea: “las apariencias engañan”.

Compartimos ese pensamiento y lo llevamos hasta las últimas consecuencias; “nada falsificado, nos es ajeno” ;.-)

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El lápiz

Hace unos días, leía un hermoso cuento de Paulo Coelho sobre el lápiz*, publicado en conmemoración del “Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez” (15 de junio).

En el cuento, el personaje de el Viejo le explica al Niño, a travésCarrexando lapiceiras de las cualidades del lápiz, lo que desearía que éste fuese de mayor.
La “primera cualidad”, en consonancia con la perspectiva religiosa del autor, repercutiría solamente sobre las personas creyentes; pero no iría en detrimento de las no creyentes, a las que se atribuirían las otras cuatro “cualidades”, ya de por sí lo suficientemente potentes y determinantes como para ofrecer una lección magistral de ética personal y vital.
Ahí radica, desde mi punto de vista, la capacidad aleccionadora y el valor del cuento, que reproduzco a continuación.

http://gabinetecaligraficombc.blogspot.com.es/2014/06/el-lapiz.html

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Mis graffitis favoritos

Mis graffitis favoritos

Paradógico puede ser que quienes nos dedicamos a la pericia caligráfica manifestemos este entusiasmo por los graffitis.
Por activa y por pasiva, con dos “fs” o con dos “ts”; me entusiasman los graffitis siempre que sean artísticos, trazados con gusto y ubicados en el lugar adecuado. Me molestan los graffitis sucios, esbozados con torpeza, pero, sobre todo, cargados de odio y violencia, pensados con el único objetivo de molestar.Lo mismo me sucede con otras muestras seudoartísticas, que no necesariamente copan las calles, y a veces incluso gozan de público reconocimiento.

Alejo de mis devociones estos graffitis -y a esas personas- nociv@s y contaminantes (hipertrofias del ego) que alimentan el odio y la violencia.
Con razón que este tipo de objetos han sido erradicados de urbes como Nueva York, precisamente una de las cunas del género.

Disfruto, pues de estos graffitis ubicados en el lugar preciso, ensalzando lo efímero, reelaborando el sentido de nuestra cotidianeidad.

Hacía tiempo que no me recreaba con nuevas piezas como la que ahora muestro, y que “llevo a mi molino”, por tener mucho parentesco con este Gabinete: casi, casi, presenta el apellido de la socia fundadora, y también su color naranja genuino de la marca.
De ahí que le rinda este pequeño homenaje.

Espero me disculpe la/el graffitera/o por la intromisión de mi “R”.

Adjunto un “OXU”, ya un clásico, que no veo últimamente por las calles, y que fue fotografiado hace más de un año, y que podría haber sido estampado hace dos años?

Esta sección queda abierta a vuestras fotos y aportaciones; ¡gracias!
Sección aberta ás vosas achegas; grazas!

Manuscritos de Pardo Bazán

Apuntes de un viaje a Ginebra, de Emilia Pardo Bazán

Edición de González Herrán*

Un libro curioso de viajes, de nuestra insigne polígrafa, Emilia Pardo Bazán, con anécdotas y meditaciones de una sabia de veinte años.

Observen la caligrafía diminuta, cuidada y elegante de la escritora; su simetría en los márgenes (sangría francesa); especialmente generoso el izquierdo que, según los “decires” grafológicos, simboliza el desapego con el pasado, a veces con los remotos ancestros familiares de la escritora. (De este particular hablaremos en otra ocasión).
Sus mayúsculas, sobre todo las del comienzo del párrafo, dotadas de generosos bucles, claramente ceremoniales algo compatible con el gusto estético de la época; la corrección espacial, tanto la interlineal como la interverbal, nos remiten a una persona extremadamente pulcra, ordenada y diría más: serena y racional.
Jugaremos con ventaja pues, antes de conocer sus mañas (un poquito) supe de la amazona; por lo que no estaría de más afirmar que esto no se trata de esoterismo sino de sentido común.
*Gracias, José Manuel González Herrán, por esta hermosa edición
Real Academia Galega-Universidade de Santiago de Compostela.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Manuscritos inéditos de Rosalía

Manuscritos inéditos de Rosalía

Rosalía non deixa de sorprendernos:
MANUSCRITOS  POÉTICOS   INÉDITOS DE ROSALIA DE CASTRO, editados pola RAG, autoría: Henrique Monteagudo e María Xesús Lama

inéditos Rosalía

Grafía tan moderna, nerviosa, optimista, terrenal e cerebral; tremendamente austera para os usos da época, máis aínda procedendo dun prumín feminino.inéditos Rosalía2

Siguen pintando paredes?

mafalda.escri

No lo puedo evitar, cada vez que veo un buen graffiti (un graffiti artístico, se entiende, no vandálico) remontarme a la niñez.

Fuimos las y los primeros graffiteros en nuestras casas, el portal, el colegio o los wc públicos. La idea no era delinquir, si acaso marcar territorio, como hacen los animales. Pero este tipo de “graffitero/a” era a quien menos se apreciad@. Inmediatamente venía alguien detrás para descalificar su conducta: “el burro do quiera que va, deja su huella”, o algo así.

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La intención impresa en las paredes era denunciar, acusar, elogiar, inmortalizar el amor. Echo de menos aquellos corazones atravesados por cupideñas flechas.

Obviamente, aquellos escritos apuntaban dos cosas: la necesidad de la comunicación y la germinación de las redes sociales. Y aquí seguiremos, como siempre, buscando paredes sobre las que manifestarnos, aunque ahora sean de led, de plasma, Tft.

Las plazas del pueblo se llaman ahora “FeisBuc”, y a sus muros acuden gentes de todas las edades, mal que nos pese, sumisamente, sea cual fuere el mensaje.

Mónica Bar. GC. mbc

“Excelente calígrafo y conducta intachable”

Non se pensen que a profesión de Perit@ Calígraf@ é un invento dos últimos tempos. En realidade hai referencias aos “revisadores” de letras xa na literatura barroca ou moito antes. 
Faro de Vigo, 11-9-1913

Se ben en España é certo que nos últimos tempos polapularizouse a raíz do caso dun tesoureiro indecente, chama a atención que moitas veces esta profesión segue a ser unha incógnita. 
Repasaba unha enquisa dunha colega arxentina (Inés Rosa Baldatti, “Calígrafo público. Unha profesión poco conocida”) na que preguntanba a un grupo de avogad@s, e a outro grupo de de xente lega na materia, acerca das funcións dunha/dun perit@. O resultado é sorprendente, pese a que tod@s @s avogad@s coñecían a profesión de Calígraf@ públic@, o certo é que unha media do 40% descoñecía certas funcións desta profesión como a identificación de impresoras ou faxes, a distinción entre tintas ou mesmo a autoría dun escrito. E unha alta porcentaxe de avogad@s (31%) confunde, segundo a enquisa, a pericia caligráfica coa grafoloxía. No caso do público en xeral, esta confusión ascende ata un 43 %.

Na miña experiencia particular, non sería a primeira ocasión en que un cliente houbo de convencer ao seu avogado para practicar unha pericia ante un caso claro de suplantación de identidade pola falsificación da súa firma. 
Tamén algúns xuíces móstranse reticentes ante esta proba, seguramente por descoñecemento do seu auténtico potencial.
Estes datos confirman as hipótesis de Baldatti e as miñas propias cara a esta profesión, por veces vencellada ao esoterismo ou a disciplinas anticientíficas. No caso da pericia resulta case imposible esta interferencia pois os datos que manexa un informe pericial son técnicos e mensurables; diríase obxectivos
Quizais se prestaría máis á distorsión esotérica a grafoloxía, polo elemento subxectivo que enmarca calquera valoración psicolóxica. Pero en que profesión non hai intrusismo.
A realidade é que os peritos que actuaban hai uns anos polos xulgados eran mestras ou mestres de escola. A eles se lles valoraba un enorme coñecemento práctico sobre caligrafía, polo que non é de extrañar que se lles chamara para dicictaminar sobre a falsidade dunha firma ou a autoría dun escrito.
Deste recorte extraído do Faro de Vigo na sección de “Hace 100 años” resúltame entrañable a condición “para ocupar la plaza (de profesor) precisa ser excelente calígrafo y tener intachable conducta”. Creo, a marxe do engolado do anuncio, que estas características deben ser imprescidibles na profesión.


Servicios ofrecidos por el Gabinete Caligráfico MBC: – Pericias caligráficas de textos y firmas – Análisis documental – Lingüística Forense – Pericias caligráficas desde todos los soportes escritos; muros y paredes – Datación y análisis de tintas – Dictámenes por escrito en gallego y castellano /gabinetecaligrafico@gmail.com / tfno.: 669 060 265 /